Intimidades de una cualquiera

miércoles, 22 de abril de 2015

El Viudo.

Rompamos el hielo: Salí con un viudo. Sí, así como lees. Salí con alguien que había enviudado hacía tan sólo tres meses, pero en mi defensa, al momento de salir, no sabía que era tan poco el período de luto pasado. Creo, que en mi TOP five de citas bizarras, esta va cabeza a cabeza con el que se la pasaba guiñando el ojo, y la cual me hizo creer que de golpe, mi vida me había dejado de pertenecer para ser la nueva película de Woody Allen.

Era el contacto, de un contacto, de otro contacto de mi Facebook. Me pidió solicitud de amistad. Como corresponde, hice una investigación superficial de sus fotos de perfil (las que se permitían ver) y muro. Leí un par de estados que me parecieron originales, y le di aceptar. Durante un tiempo, el me tuvo ahí, y yo a lo tuve allá. No interactuaba casi con él, hasta que un día recibo un privado de su parte. Empezamos a charlar, me di cuenta que teníamos cosas en común, y así, casi sin darme cuenta, me la pasaba el día entero chateando con él.
Un día quedamos en ir a tomar algo. Me pasó a buscar, super puntual. Casi me caigo de upite. Desde el primer momento, mucha buena onda, mucha risa, muchas cosas en común. Como les explico la ilusión que tenía, al pensar que mi mala racha de citas se había terminado. Claro, no entraba en mi misma de la alegría.

Que ilusa fui. Pucha.

Mientras disfrutábamos de un rico trago, me comenta, muy superficialmente, que era viudo. No me dice ni hace cuanto, ni el por qué. Me pareció de mal gusto preguntar, aparte venía todo tan bien, parecía todo “tan normal” que no quería arruinarlo con preguntas que hace la gente normal. No, no, estaba pasando un momento fantástico e iba hacer todo lo posible para que así se mantuviera. 
Salimos un par de veces mas, siempre pasándola bomba.  No se los voy a negar, el me gustaba mas que el helado de chocolate con limón. Nos habíamos visto una cantidad de veces considerablemente correcta, cuando el me invita a cenar a su casa. La que escribe, con una regresión a la adolescencia rebelde way, acepta toda emocionada. La llamo a Bea mas rápido que un bombero, y le cuento con mucho entusiasmo lo que había sucedido. Bea tenía preparado el alfiler, mi globo se había inflado demasiado:

- Cocki, es viudo. ¿Cuanto hace que es viudo?
- (…) No le pregunté.
- ¿Cómo que no? ¡Pero Cocki! Es lo primero que tendrías que haber preguntado. ¿Qué le pasó a la mina?
- Tampoco pregunté.
- No te puedo creer Cocki. Lo mas importante y vos que no averiguas. Mirá si la mató. Mirá si enviudó ayer, mirá si está loco. ¡Tendrías que haber preguntado!
- Bea, vos no entendes nada. 
- No Cocki. Acá la descerebrada sos vos.

Bueno, tiene razón. Bea, tenías razón.

Llegó el día de la cena. Viudo me pasa a buscar nuevamente, un caballero, y yo fui hacia el auto como Heidi corriendo por el campo. Estaba hecha una tarada, sras y sres. ¿Pueden culparme? Después de tanta cita chota, al fin estaba teniendo una copada, con alguien que me gustaba y que todo pintaba re lindo, muy cutie cutie.

Llegamos a su casa, nos pusimos a cocinar juntos (Awwwwwww!!!!) Charlamos, reímos, nos besamos… Ah, si yo les dijera la química, el fuego que había entre nos. Prendíamos fuego el edificio. Una cosa fuera de este mundo. No quería que sus labios dejaran de besarme, yo no quería dejar de besarlo, acariciarlo, reirme, todo junto. Estaba embobadísima.

La noche transcurría de las mil maravillas. Comimos rico, entre charla, bocado, sorbo de vino, nos besábamos, y a esa altura de la noche, ya estabamos los dos en llamas. Si, voy a reconocer que estaba en las nubes. Iba a tener un descanso entre tanto tarado, desde mi ex, hasta ese momento. 
En un momento de la noche, le pido pasar al baño. Me da un beso super amoroso y me deja ir.

Entro al baño, prendo la luz, y ¡PUM! Ahí estaba la finada. No en presencia, claro, sino ya estaría presa de un ataque de pánico,  sino en esencia. El shampoo y crema enguaje de ella, su polvo decolorante, su secador, el algodón, el desmaquillante, todos sus artículos de mujer, como si ella todavía estuviese ahí. Me quedé helada. Por la forma que estaban ubicadas las cosas, nunca habían sido acomodadas, es decir, que él las había dejado de la misma manera que ella las dejó la última vez que las usó.

Salí del baño blanca como una sábana, pensando: “Si así está el baño… entonces… la pieza…” Ni me animé a entrar a revisar. A esa altura, ya tenía miedo que el espectro de quien fue ama y sra de ese depto me saque a patadas limpias en el upite. Al fin de cuentas, por el estado de las cosas, claramente, la invasora era yo. Ay, me acordé de la novela la usurpadora (googlen. Novelón)

Vuelvo al comedor. Me siento. El me toma de la mano:

- ¿Qué pasa Cocki?
- Decime, viudo, ¿cuanto hace que murió tu mujer?
- 3 meses
- 3 MESESSSSSSS?????!!!!!!!! Nada mas????!!!!
- Si, re poco tiempo. Parece mentira. Sin ir mas lejos, hoy tuve que ir a terminar de firmar los papeles al cementerio.

Se me cayó la mandíbula. No podía creer lo que escuchaba. Literalmente, el cadáver no estaba ni siquiera frío. Imaginaba la gastada que me iba a pegar Bea cuando le contara. Pero lo que era peor: Mi ilusión se hizo trizas. Otro bizarro mas para la colección. El viudo mas rápido del oeste. ¿Quién vuelve tan rápido al mercado de los solteros, después de semejante cosa? Eso me hizo dar cuenta de algo: Sus patitos estaban todos chanfleados. Si había algo inteligente por hacer era irme, para nunca mas volver. 
Le dije que me iba, me pidió por favor que me quedara a dormir. Me abrazaba, me besaba y yo que quería llorar… De la mala suerte que estaba teniendo. No me había meado un elefante. Me había meado una manada de tiranosaurios rex, o bien mi ex me había hecho un gualicho para que nunca mas yo pudiera “hacer el amor” (si, soy fina ante todo) que no fuera él. Les juro que ya no sabía que pensar. NO quería pensar. Quería llorar, putear, e irme al congo bongo a ver si mi suerte, al menos cambiaba unos 20°. Con eso me conformaba.

Mientras contenía las lágrimas de frustración, lo convencí de que me tenía que ir. El, me trajo hasta mi casa. Cuando nos despedimos, les juro, que me despedí de una manera tan novelesca, que el viudo todavía se debe pensar que me falla.

O sea, la mala impresión la terminé dando yo. Una "winner" total. Pero me despedí así, porque me despedía de mi ilusión de tener una noche re linda, con alguien que me re gustaba, y que teníamos la re química… Todo Re Re y terminó siendo la RE cagada.

Entré a mi casa en completo silencio, caminando lento, como vencida, empecé a prepararme para irme a dormir. Mientras me sacaba el maquillaje, pensaba que clase de karma estaría pagando que me estaba encontrando con estos aliens sacados de Mars Attack. No hubo respuesta. Me empecé a preguntar como podía sacarme la mala suerte, mientras me metía en la cama… Se me ocurrió una brillante idea: Al día siguiente me iba a inmolar en palo santo, hacerme bendecir por un chaman, y bañarme con leche de cabra como hacía michael jackson. Algo de todo eso DEBÍA funcionar. Bah, que se yo. No entiendo nada.

R.I.P. mi ilusión.


Cocki Sarli.

3 comentarios:

  1. Sigo el blog desde hace unos días y me gusta el estilo irónico con que vas contando tus experiencias post separación. Pero en cuanto a este post... supongo que hay cosas que no contás (escribir siempre es hacer un recorte de la realidad); por lo que leí, no entiendo por qué te fuiste tan desilusionada. El hecho de que Viudo llevara solo tres meses en ese estado, no quiere decir nada. ¿Sabés cómo era su vida de casado? Por otro lado, ¿por qué no iba a tener derecho, pobre flaco, a procurarse una alegría? vos misma, ¿por qué te negás esa alegría, si él te gustaba tanto? Los comienzos más bizarros pueden dar lugar a gratísimas experiencias, y viceversa. Salvo que solo estés buscando un novio re formal para encaminarte, de nuevo, a una convivencia y/o casamiento. Yo diría que te des el permiso de divertirte un poco más. Te sigo leyendo. Un beso.

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    1. ¡Hola Marce! Muchas gracias por leer, primero que nada. Es un placer enorme para mí, que te guste el blog. ¿Por qué me fui desilusionada? Porque el muchacho en cuestión, todavía tenía a su Sra presente, MUY. Lo cual es correcto, ya que su tiempo de viudez era muy corto. Por otro lado, al ver las cosas de ella todavía como si ella habitara la casa, me hizo sentir muy fuera de lugar. Todavía era SU lugar. El puede procurarse una alegría, yo también, pero no me sentí cómoda, ya que como dije, la presencia de su hermosa mujer seguía in the air. No busco novio formal. Busco a alguien normal... Ahora no me queda claro, cual de las dos búsquedas es la mas difícil jajajajajajaja
      Te mando dos besos, uno mas grande que el otro ;)

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  2. Cocki! No había leído este post, pero ahora... Soy cruda, al menos era viudo de verdad... Hace un año conocí un tipo de ésos, Mr. Perfecto como lo llamaba ante mis amigas, miles de cosas en común, simpático total, química que sacaba chispas y producía todos los terremotos en Chile y Japón. Pero... Mr. P. había terminado una eterna relación de 10 años (toda su vida adolescente/adulta) y a los 3 meses empezaron estos fuegos artificiales.
    Como vos, no quise preguntar, dejé que las cosas fueran y tuve unos increíbles 2 meses... Hasta que el fantasma de ELLA, me demostró que no era fantasma sino que estaba presente y quería recuperar a MI Mr. P. ... Cuando vi la materialización de esta mujer, que lo poseía totalmente, que me hacía "la otra" por defecto y omisión, corrí. Pero él siempre quería seguir en contacto, tenerme como la amiga que no puedo ser.
    El mayor problema es que yo no lo pude olvidar y cuando fui lo suficientemente fuerte para volverlo a ver después de infinidad de mese y mensajes (con ningún sentido amoroso o sexual ninguno) sumando que me contó que iba a dejar de hablar para siempre con su EX, justo en ése momento que mis planetas se alineaban para ver cuál era mi posición en todo esto... me subo a su camioneta dispuesta a pasar la tarde con él y lo primero que me dice, es que volvió con ella...

    Conclusión... me sentí el ser más idiota del planeta, ahora veo que el mismo T-Rex (vivo) que te mea a vos, también me mea a mí. Pero al menos dos cosas, uno, vos supiste escapar a tiempo, dos, en mi caso el fantasma no sólo que estaba vivo sino que resucitó. Y ahora vivo escapando de mí fantasma Mr. P.

    Gracias por escribirnos a nosotr@s que te leemos!! Bueno, éso, me sentí demasiado identificada jajaj

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Gracias por pasar! Te espero nuevamente.