Intimidades de una cualquiera

viernes, 24 de febrero de 2017

El (No quiero decirte) Adiós.

-         Fijate que no se te haya quedado nada pegado...
-         Vos te me quedaste pegada.

Ahí algo se rompió. Algo que no se ve, pero que yo sentí que se rompió, y el también lo sintió... pero por parte suya. Hoy rompí con él. No fue planeado, no fue querido, fue lo conveniente. Si. Lo conveniente. Así de frío, así de injusto, así de certero.
Lo nuestro empezó como una aventura, pero en algún momento de todo esto, los sentimientos vinieron a meter la cola.

Sabía de su situación, nunca fui una engañada de eso; tal vez suponía que no iba a ser tan fuerte, tal vez me creí a salvo, o no sé... Sinceramente, no sé que creí. Si te puedo contar lo que sentí, porque eso lo tengo mas que claro: Sentí unas ganas tremendas de besarlo todo el tiempo; me reí con él hasta que me dolieron los cachetes; charlé con él de todo, de todos, sobre él, sobre mi; aprendí sobre su mundo, y me encantó ser parte de él. Me encantó acurrucarme en sus brazos, compartir duchas interminables llenas de mimos y de risas, sentí muchos sentimientos creciendo dentro mío, y sentí como me “comía” su mirada cada vez que nos cruzábamos. Me hizo cosquillas en el alma con todas las hermosas cosas que me dijo: “Tenes el potencial de quemarme la cabeza” “Sabias que sos muy linda” “Pienso en vos todo el tiempo: hasta el tiempo en el que duermo” y así miles.

Como una tonta, me fui enamorando: al punto de tener urgencia por él, ganas de besarlo hasta que se cayesen los labios, abrazarlo y de alguna manera lograr que el tiempo se detuviera en ese abrazo:  donde no existiese su situación, donde solo fuéramos nosotros dos, donde pudiésemos sentir sin ninguna consecuencia.

La realidad, por mala suerte, siempre se impone y todo lo que nosotros pudiésemos sentir, no iba a ser bienvenido en nuestra realidad. Estuvimos abrazados, y lo escuche decir: “me quedaría todo el día así... me quedaría así para siempre”

Pero no tuvimos el siempre, y con todo el dolor del mundo, le tuve que decir que terminábamos. El no quería, yo no quiero, y por dios que no pensé que podía llegar a dolerme tanto. Hasta nuestro último saludo no dejamos de besarnos y de tocarnos, porque sentimos tanto, el uno por el otro, que esto en este momento, me parece una tremenda hija putez.

Esta fue una tarde hermosa, y ahora tiene un sabor tan amargo. Lo llené de besos, le di todas mis caricias, le dije todo lo que sentía y lo dejé ir. Ahora me encuentro escribiendo esto, con la esperanza de que duela menos, pero sabes qué? Duele como la puta madre.

Porque estoy enamorada de él, y porque me quedé con muchísimo amor dentro. Ojalá no me hubiese confiado tanto. Sentí su amor, sentí mi amor, y creí que podíamos formar algo lindo... Perdón, formamos algo lindo; solo que fue imposible mantenerlo.

Siempre tendremos algo que fue nuestro, único, intenso y de mucho sentimiento...  En poco tiempo, el se estará yendo de viaje, Confío que la distancia algo hará con nosotros, no sé que... confío que sera algo que nos convenga.

Aunque dejame decirte nuevamente: que injusto se siente todo esto.

1 comentario:

Gracias por pasar! Te espero nuevamente.